
Axel C. Sturion Associates Inc. había sido fundada por un conocido abogado del este del país que había hecho fortuna al especializarse en los litigios de la construcción, lo cual le abrió las puertas al negocio mismo de la edificación. Su empresa actualmente era una multinacional que operaba en más de 100 países y disponían de miles y miles de empleados en todo el mundo, especializados en los diferentes tipos y aspectos relacionados con la construcción, desde la confección de los proyectos, hasta la decoración final. Lo más interesante de todo era que proponían algo completamente novedoso; un nuevo modelo de negocio, que iba más allá de la mera construcción de su factoría. Lo que proponían era la explotación de la misma mediante algo que ellos denominaban Outsourcing.

Steven A. Mendwhite, socio director de la Axel C. Sturion Associates, tenía una apariencia tranquila y sosegada y unos modales y educación tales que, sólo con mirarlo, se podía adivinar su gran profesionalidad y experiencia. Hablaba con claridad, explicaba sus ideas de forma ordenada y las cuestiones técnicas más complejas se convertían en sencillas cuando él las describía. Destacaba con mucho entre sus competidores.