Andrew Essal

Andy Essal era realmente personaje curioso donde los haya. Era tan nervioso, que sus neuronas andaban echando chispas a todas horas, y sus manos gesticulaban sin cesar. Fuentes cercanas a su familia aseguraban que, de niño, un relámpago cayó muy cerca de su casa y él recibió una fuerte descarga eléctrica. Su madre lo negaba con esa rotundidad y contundencia que sólo otra madre podría comprender. ¿Quien era nadie para criticar a Andy? ¡Envidia! Eso era lo que tenían: !envidia!
Andy era un niño hiperactivo. Muy hiperactivo. Tanto, que sacaba de quicio al mas pintado, y su madre se sentía culpable, especialmente cuando ya no sabía que hacer con él. Cuando llegó la edad de ir al colegio, todos estaban seguros que no podría seguir una escolaridad como los demás. ¿Cómo iba a estudiar si era incapaz de estar sentado más de un minuto?Curiosamente, todos se equivocaron y Andy resultó ser un fantástico estudiante, con unas notas muy brillantes.
Con el tiempo, se fue calmando y aquel inquieto niño se convirtió en un tranquilo joven. Sus padres lloraron de emoción cuando se licenció en económicas y encontró su primer empleo.Sin embargo, cuando empezó a trabajar, se dio cuenta de dos cosas. La primera: no le gustaba para nada el trabajo de machaca. Y la segunda: no soportaba que nadie le diera órdenes. Llevaba muy mal lo de tener jefesAndy quería mandar, mandar y sobre todo mandar; además, se jactaba de tener grandes dotes de mando, de ser un líder nato. Su gran sueño: tener su propia empresa, una gran empresa en la que él mandaría sobre todos y sobre todo.
El día que oyó la extraña historia de Wanda, en seguida pensó que era la oportunidad de su vida; si se hacían con el tesoro, por fin podría realizar su sueño. Se acabó el recibir órdenes de nadie; a partir de entonces, él mandaría y los demás harían el trabajo!
Andy representa a aquellos que se creen imbuidos del saber divino por el solo hecho de ocupar un puesto en una Organización. Estos personajes, que en muchos casos suelen hacer carrera en las empresas, tienen que demostrar constantemente que saben más que los demás, y que su participación en la actividad, crucial obviamente, se basa en tomar las decisiones de la manera más contundente. Lo importante son las formas, no el fondo.
Como verán en el cuento, lo que más preocupa a Andy es Andy, y esto pese incluso a Andy. Las decisiones que toma se basan más en un deseo de demostrar su gran experiencia que en un meditado balance de sus propios intereses.