Entrevista con el Dr. Lee

                                     (Entrevista realizada por Margaret Icecold y publicada en The Dairy Mail el 12 de Mayo de 2006)

 

M.I.-

Estamos en un descanso del symposium sobre escritores consagrados BestSelling 2006, que se está celebrando en Búffalo, (N.Y.).Hemos conseguido, después de ímprobos esfuerzos, contactar con el famoso Doctor Montgomery Lee, reputado escritor del famoso best seller “Empleados Felices, dénles perdices”.

El Dr. Lee ha vuelto a sorprender al mundo con la publicación de su último libro “Ya sé quien tiene tu queso”, que va camino de pulverizar todos los records de ventas, tanto en los Estados Unidos como en Europa y América latina. Dr. Lee, le supongo conocedor de la tremenda repercusión que su nueva novela empresarial “Ya sé quien tiene tu queso” ha generado en el mundo editorial.

M.L.-

Muy buenos días, querida Margaret, no nos habíamos visto desde aquel día de agosto en el cenador de su casa, cuando lo de la escultura de hielo…

M.I.-

Ejem, profesor, corramos un tupido velo sobre ese penoso incidente. Nuestros lectores están mucho más interesados en conocer sus opiniones que un aciago incidente relacionado con un error en el conocimiento del punto de fusión del hielo

M.L.-

Sin duda alguna, querida Margaret, estoy a su completa disposición.

M.I.-

Bien, Montgomery, después del tremendo éxito de ventas que supuso su anterior novela empresarial Empleados felices, denles perdices, en el trataba el tema de la motivación del personal en nuestras empresas, nos ha vuelto a sorprender con la publicación de “Ya sé quien tiene tu queso”, que, por lo que nos dicen las cifras de ventas, va camino de pulverizar todos los records de ventas en el sector de la novela empresarial. Es sorprendente que una novela que trata de la externalización de servicios sea uno de los libros más vendidos en el mundo, tanto en el aparatado de ficción como de ensayo. ¿A qué atribuye usted este, si me lo permite, increíble éxito?

M.L.-

Bien, querida Margaret, mi modestia me impide glosar mis por otro lado evidentes dotes literarias, por lo que me centraré en intentar dar una respuesta objetiva a su pregunta. En efecto, parece ser que mi libro se está encaramando a lo más alto de las cifras de ventas.

Creo que hay varias razones para ello. La primera es el tema. Por extraño que le pueda parecer, todos los fenómenos relacionados con la globalización están tremendamente de actualidad. Como usted sabe, la globalización ha tenido sus consecuencias en el mundo de la empresa, con el fenómeno de la deslocalización, es decir, empresas que se trasladan a países del tercer mundo para buscar salarios más bajos, así como el fenómeno del outsourcing, es decir, empresas que muchas veces están radicadas en el tercer mundo, que proporcionan servicios integrales en muchas áreas, como por ejemplo en las tecnologías de la información.

M.I.-

Y así, doctor, ¿cree usted que este es un tema que interesa a los lectores?

M.L.-

No lo dude, querida Margaret, me temo que muchos de ellos están afectados por alguno de los dos fenómenos. Es posible que les interese porque ven peligrar sus puestos de trabajo, dado que ambos dos fenómenos aparecen con una fuerza irresistible y parecen imparables.

Por otro lado, desde el punto de vista empresarial, prácticamente todas las empresas practican algún tipo de externalización de servicios, si bien también hay que decir que en este tipo de prácticas, los errores se pagan, por lo que la mayor parte de externalizaciones no han conseguido los objetivos que buscaban.

M.I.-

Bien, doctor Lee, supongamos que, como usted dice, el tema de la externalización de servicios levante pasiones, pero, algunas lenguas malintencionadas atribuyen el éxito en las ventas no tanto al tema ó al autor, sino al parecido del título respecto de otro conocido best-seller…

M.L.-

Sin duda se refiere usted a “Quien se ha llevado mi queso”, del doctor Spencer Johnson. Si se toma la molestia de leer ambas obras, se dará cuenta de varias cosas. En primer lugar, no tienen nada que ver una y otra. En segundo lugar, mi novela, modestia aparte, es mucho mejor, más entretenida y divertida, y en último lugar, es sin duda una increíble coincidencia que mi obra perezca, repito, parezca proporcionar las respuestas a las preguntas que plantea el Dr. Johnson en su obra.

M.I.-

Pero, sin embargo, hay gente que opina que el título de su novela incita a pensar que es la segunda parte del libro de Johnson, y que se ha aprovechado del tirón editorial que supone ese famoso libro…

M.L.-

Pero, querida, ¿es posible que alguien sea tan obtuso, cerrado y cegato para creerse semejante patraña? ¿Cree usted de veras que mi nombre y mi reputación de tantos años como catedrático universitario no han tenido nada que ver en el éxito de mis libros? ¿Es eso lo que me está diciendo? ¿ de veras? ¡No me lo puedo creer! ¡Acabáramos!

M.I.-

Querido doctor, ¡por favor, no se sulfure!, Yo no he querido en ningún momento dudar de su capacidad, solamente quería oír un desmentido fiable de su boca. Después de lo que usted ha dicho, a mí me queda claro que no ha intentado para nada aprovecharse de nada ni de nadie, y que esos burdos rumores son solo eso, un burdo rumor.

M.L.-

Gracias, mi querida Margaret, no sabe cómo le agradezco estas palabras. Sabe usted, desde que se han hecho públicas las cifras de ventas de mi nuevo libro, no paro de oír comentarios en la línea que usted insinuaba. Nada más lejos de la realidad. Si incluso yo pensé el titulo primero que Spencer y, si no recuerdo mal, una vez que coincidimos le mencioné que quería publicar un libro con este título cuando mis múltiples ocupaciones me lo permitieran..

M.I.-

No estará usted insinuando nada…

M.L.-

¡Pero que susceptibles son ustedes!. Por supuesto que no, simplemente estoy comentando un hecho acaecido hace bastantes años que acabo de recordar..

M.I.-

Por otro lado, doctor Lee, hemos oído algunos rumores que apuntan a que alguna gran corporación industrial está sumamente ofendida con el trato que usted le dispensa en el libro, y que se están planteando una demanda multimillonaria contra usted. ¿Qué hay de cierto en ello?

M.L.-

Algo he oído, pero me parece un despropósito total. Como ya escribí en el libro, todos los personajes, lugares y empresas son imaginarios y no representan ni pretender representar a nadie conocido ni existente. Me parece que esa corporación a la que usted se refiere, está intentando sacar algo de publicidad gratuita del tirón de mi novela. Como usted sabrá, no se encuentra en su mejor momento de forma empresarial, ejem, usted ya me endiente.

M.I.-

Bien, cambiando de tema, me ha parecido sorprendente la utilización que usted hace del humor y del doble sentido de las palabras en su libro. Qué es lo que usted pretende con ello?

M.L.-

Querida Margaret, no deja usted de asombrarme. Lo único que he intentado con esos juegos literarios es entretener al lector. Como usted bien sabe, La mayor parte de las novelas empresariales son de una frivolidad insufrible. El mensaje está oculto, cuando existe. Por otro lado, los tratados sobre la gestión empresarial, en mi opinión, suelen ser demasiado indigeribles para el público medio.Simplemente he perseguido dos cosas: · La primera, que mis libros sean entretenidos y fáciles de leer. Nuestros ejecutivos no disponen de mucho tiempo, por lo que este tipo de libros deben ser agradables de leer. Obviamente, la utilización del humor ayuda a que el libro entre con mayor facilidad.Además, los juegos de palabras agilizan la mente del lector y fuerza a sus mentes a trabajar.· La segunda es que los mensajes que pretendo transmitir sean directos y no estén camuflados detrás de una historia insulsa y blandengue. De hecho, en la web de mi libro aporto documentación técnica para complementar los conocimientos que intento transmitir con el libro. Y, por lo que podemos ver, las cifras de ventas me dan la razón…

M.I.-

Bueno, profesor, para terminar,¿cuales son sus planes para el futuro próximo?

M.L.-

Bien, querida Margaret, como usted sabe, soy el promotor de los Lee-Brains, grupo de intelectuales y pensadores de prestigio internacional, que, basados en mi concepto de la difusión de las ciencias del management, colaboran conmigo para identificar nuevos temas sobre los que continuar nuestra tarea de creación literaria y universalización y evangelización, al la vez que desmitificación, de las técnicas del management moderno.Sin ir más lejos, en la actualidad, estamos trabajando en dos nuevas novelas. La primera, que lleva por título El efecto Riverside, Cuando los Consultores dominaban la Tierra”, intenta abordar con rigor, pero a la vez con humor, el fenómeno de las empresas consultoras. La segunda novela, que llevará por nombre ¡Qué mala suerte!, 50 formas seguras de fracasar en sus proyectos informáticos”, en el que estamos abordando, desde una perspectiva de novela negra, es decir, en términos negativos y de humor negro, las principales razones por las que fracasan los proyectos informáticos, y, por tanto, las formas de prevenir dichos fracasos, actuando sobre las causas raíz que provocan la falta de éxito.

M.I.-

Bien, profesor, creo que con esto podemos concluir esta entrevista. Me da la impresión que los lectores del Dairy Mail se podrán llevar una impresión exacta y acertada de lo que representa su nueva obra, así como de los rotundos desmentidos que el profesor Lee ha realizado desde estas líneas acerca de las dos acusaciones que circulan sobre su best-seller en el mundo editorial. Muchas gracias, doctor, por su tiempo, le estoy muy agradecida.

M.L.-

De nada, querida, de nada…